Polinox detenta el certificado de conformidad conforme a la norma ISO 9001 desde 2003. En 2010, conquistó el certificado ambiental ISO 14001, hecho poco común cuando se analiza la cadena productiva global de composites.
         Polinox llevó un poco más de cuatro meses para establecer su Sistema de Gestión Ambiental (SGA), cuya auditoria quedó a cargo de la Fundación Vanzolini. Fue relativamente rápido porque diversas actividades ya se encuadraban en los requisitos de la ISO 14001, entre ellas, la destinación correcta de los efluentes industriales y la preservación de la vegetación ribereña del Río Jundiaí, que pasa al lado de la fábrica.